Proponemos los siguientes puntos, como tema de discusión por parte de la
oposición, tanto dentro del país como en el exilio, como componentes de la
nación cubana. Todos están sujetos a discusión. El enriquecimiento de los mismos nos pondrá
en mejores condiciones de, juntos, plantear nuestras demandas al gobierno
totalitarista y de explicar al mundo, a que aspiramos los pacíficos
luchadores por la democracia en Cuba.
Demandar la excarcelación inmediata e incondicional de todos los presos
políticos, sin plazos ni exclusiones. Esas liberaciones deben ser realizadas
por medio de una disposición legal no revocable, para que no usen los
términos de licencia extra-penal utilizados con los que están fuera de
prisión del grupo de los 75.
Considerar que el tema de los presos políticos debe continuar siendo el
primero de la agenda de cualquier actividad de los grupos que concurran a
una reunión, que mientras no salga en libertad el ultimo de ellos, no debe
cesar el monitoreo de su situación, los actos en reclamo de su libertad, ni
las protestas por los abusos que sufren. Condenar los nuevos
encarcelamientos de ciudadanos por el solo hecho de expresar pacíficamente
sus discrepancias con el sistema imperante, tal y como ha estado sucediendo
en los últimos tiempos, para que la excarcelación de los actuales presos
políticos no se convierta en una simple accion de reciclaje.
Reclamar del actual gobierno cubano la abolición inmediata de la pena de
muerte y reclamar de las autoridades la conmutación de aquellas que penden
sobre muchos compatriotas desde hace años.
Demandar el inmediato retorno de nuestra patria a la democracia. Rechazar
cualquier discriminación de los ciudadanos por sus ideas políticas, así como
cualquier disposición que implique autoridad de algún partido político sobre
el conjunto de la sociedad y realizar cambios económicos profundos que
otorguen libertad económica a los ciudadanos. La economía cubana sigue
atravesando una grave y creciente crisis, consecuencia directa del
inoperante sistema económico implantado y mantenido por el régimen actual,
la cual es irreversible mientras no se realicen los cambios necesarios. Para
el gobierno de Cuba la política es más importante que la economía.
Apoyar la Declaración Universal de los Derechos Humanos documento del que
la Republica de Cuba fue gestora y firmante; y demandar que el gobierno
cubano respete los treinta artículos de dicho documento internacional.
Consolidar aun más la unión indisoluble entre los demócratas cubanos de
dentro de la isla y del exilio y hacer constar la firme disposición a
continuar, sin claudicaciones, la lucha pacifica en pro de la
democratización de nuestra patria y la reconciliación nacional.
Evitar las discrepancias publicas entre proyectos opositores, cívicos o
de defensa de los derechos humanos; entre agrupaciones y organizaciones del
movimiento disidente o entre miembros de los mismos, pues estas situaciones
solo llevan al debilitamiento y desenfoque de la lucha por los cambios
pacíficos hacia una sociedad libre y democratica dentro de un estado
democratico de derecho. Luchar por evitar las manifestaciones de sectarismo,
intolerancia y marginación por parte de cualquier persona, organización o
agrupación que forme parte del movimiento pro democracia cubano. Promover
relaciones cordiales, respetuosas y fraternales entre los disidentes de
manera que las mismas reflejen la unidad esencial de nuestra lucha pacifica,
por encima de diferencias de punto de vista, enfoques o posiciones
ideológicas.
Divulgar entre la población todo proyecto opositor que promueva la
democracia y el respeto a los derechos humanos, ya sea presentada por
cualquier organización o agrupación opositora, independientemente de los
criterios particulares que tengamos sobre el mismo.
Los abajo firmantes, sin ninguna categoría dentro de la oposición, solo con
el deseo de democratizar nuestro país, convocamos al resto de los demócratas
cubanos a dar los criterios sobre el, públicamente, con el fin de que todos
podamos hacerlo el instrumento de base para el cambio en nuestro país.
Firmas:
Elsa Morejon Hernández
Fundación Lawton de Derechos Humanos. Firma en representación del Dr. Oscar Elías Biscet.
Vladimiro Roca Antunez
Movimiento Todos Unidos
Félix Antonio Bonne Carcases
Asamblea para Promover la Sociedad Civil
Rene Gómez Manzano (PRESO)
Asamblea para Promover la Sociedad Civil
Martha Beatriz Roque Cabello
Asamblea para Promover la Sociedad Civil
ODA A OSCAR ELIAS BISCET Por Alfredo Cepero
Las estrellas ya tienen competencia en la Tierra,
porque tu luz ilumina la noche de la Patria.
Una noche que tiene cuatro décadas largas
arrancando a mi pueblo dignidad y esperanza.
Sin embargo, no importan los caminos perdidos,
ni el silencio asesino que mató las palabras
que contaran certeras la tragedia cubana
a un mundo indiferente donde “nadie escuchaba”.
Porque tú, Oscar Elías,
con tu voz estentórea que defiende y acusa,
tu gesto de patriarca y tu nombre de biblia,
eres camino de la Cuba inconclusa
y profeta esperado de la cubanía.
Eres protector de la vida
en el feto que vive en el vientre materno,
el niño que añora una escuela sin dogmas
y el obrero que reclama un salario sin miedo.
Eres principios sin compromisos
que hagan mentira de tu verdad,
que no recuerden los oprimidos
y burlen tu sueño de libertad.
Eres justicia sin excepciones
que abran las brechas de nuevas lacras
dejando impune las violaciones
que han hecho infierno de nuestra patria.
Eres cubano sin exclusiones
que pongan freno a la Patria Nueva.
Le hablas a todos los corazones
y en tu artimética no existe resta,
cuando convocas sin dilaciones
para el banquete y para la siembra.
Oscar Elías, Reloj de Patria
que marca el tiempo de la esperanza.
Tu Cuba es grande y universal,
todos sus hijos son bienvenidos
para que andemos todos unidos
hacia una tierra de libertad.
Miami, 1 Febrero, 2004
CARTA DEL DR. OSCAR ELIAS BISCET
DR. OSCAR ELIAS BISCET
(Carta desde prisión)
(Publicada: l0-0l-03)
A mi pueblo cubano dondequiera que te encuentres: sea dentro de nuestra
isla esclavizada o en el exilio en cualquier parte del mundo. Incluyo
también a aquellos descendientes de cubanos nacidos en otras tierras. A
todos ustedes les envío mi más caluroso y sincero saludo.
Nuestro esfuerzo para lograr la libertad incondicional de nuestra patria
se encuentra a punto de hacerse realidad. No tengo que acudir al detalle
para comunicarles lo que entre cubanos es de conocimiento común.
Sufrimos no de un estado de división ni de fragmentación de nuestros
principios, pero sí en los metodos a utilizar. No carecemos de unidad de
criterios respecto a nuestros valores, pero sí en los medios que debemos
aplicar para lograr nuestra libertad.
Desgraciadamente, estas insignificantes diferencias de opinión han dado
cabida a divisiones entre líderes del exilio y disidentes dentro de
Cuba. Estas diferencias han dado exígeno a las llamas del más reciente y
peligroso obstáculo que confrontamos.
Me refiero al movimiento por la complacencia, un movimiento que intenta
hacerle creer a los cubanos, fieles amantes de la libertad, que deben
aplaudir y complacerse con recibir pequenas dosis de libertad. Un
movimiento que sugiere que los cubanos no merecemos la plena libertad,
sólo pequeñas muestras de ésta.
A este movimiento de bajas expectativas se une la especulación de que
otros fragmentos de libertad y democracia automáticamente lo seguirán.
Este mal pensado movimiento no reclama para los cubanos los derechos
humanos básicos reconocidos internacionalmente, sólo lo sugiere. No
reclama los derechos democráticos de la constitución ultrajada de l940
sino que opta por el marco de la ilegítima constitución comunista de
l976. Dicha constitución no es más que un instrumento de la opresión, un
documento malévolo cuyo único propósito ha sido la justificación de un
estado totalitario y mal formulado. Esta es una aberración ilegal que ha
permitido y hasta fomentado la encarcelación, la tortura y la ejecución
de oponentes políticos sin el más mínimo derecho al proceso legal o a su
defensa. Este es un engendro ateo que ha servido solamente a aquellos
que esclavizan a nuestro pueblo.
A quienes se sientan agotados por más de cuatro décadas de opresión
constante y de esfuerzos infructíferos, a los que por frustraciones y
desagrados han extraviado su compás moral, a los que hoy concluyen que
debemos apaciguar al opresor. A ellos les pregunto: ¿ es digno a la
memoria de los miles de jóvenes cubanos, nuestros mejores hijos, que
fueron llevados ante un paredón y fusilados por el simple delito de
defender nuestro derecho a la plena libertad, que ahora aceptemos la
complacencia? ¿ Merecen sólo una libertad parcial aquellas docenas de
miles de patriotas que sirvieron décadas en prisión y que aún las
cumplen en la actualidad dentro de un sistema carcelario cuyos horrores
solo podemos imaginarnos? ¿ Merecen las incontables familias que fueron
separadas de sus seres queridos, destruídos en el proceso, al igual que
los que han perecido en el mar, o han muerto en el exilio soñando con el
regreso a su patria que ahora aceptemos las migajas que nos ofrecen? ¿
Aceptaremos las derrotas tras casi medio siglo de heroísmo patriótico en
busca de nuestra libertad y democracia, o mostraremos ante el mundo que
la más brutal y larga dictadura de nuestro tiempo no pudo extinguir el
inquebrantable espíritu de libertad de los cubanos?
Debo expresarles que hemos llegado a una encrucijada en el camino de
nuestra historia. Hace casi medio siglo confrontamos como pueblo una
decisión histórica similar. En aquellos tiempos, muchos aceptaron las
palabras fatídicas que hoy se nos vuelven a circular: cualquier cosa
sería mejor que lo que ya tenemos. Se equivocaron entonces y se
equivocan también en la actualidad. Trágicamente, más de 40 años de
nuestra pesadilla nacional han transcurrido para encontrarnos una vez
más ante la misma disyuntiva, con la oportunidad de rectificar nuestros
errores y convertirnos, verdaderamente, en dueños de nuestro destino.
Hago un llamado a la unidad de todos mis compatriotas. Existe sólo un
camino ante nosotros, un camino que nos une e incluye a todos los
cubanos dentro y fuera de la isla de Cuba, un camino que reclama los
derechos de los ciudadanos en su totalidad. Un camino que exige la plena
democracia, la libertad incondicional del pueblo cubano bajo un sistema
de gobierno pluripartidista, electo democráticamente en elecciones
libres, generales. Un camino donde se establezca un estado de derecho
que garantice la igualdad ante la ley sin distinción de raza, sexo o
creencia religiosas. Un camino donde se otorgue una amnistía
incondicional e inmediata a todos los presos políticos.
Compatriotas, demos un paso al frente y hagámoslo, en forma clara y
decisiva. El trabajo que nos espera es difícil, pero no imposible.
Juntos podremos lograr para nuestra patria, una democracia plena y
merecedora de sus ciudadanos.
A los líderes de las naciones democráticas del mundo, al pueblo
norteamericano y, en particular, al presidente de los Estados Unidos de
América, el señor George W. Bush, al que solicitamos sólo un simple
compromiso: NO APOYAR O PROMOVER NINGUNA SOLUCION O ARREGLO RESPECTO AL
FUTURO DE LA NACION CUBANA QUE NO ESTIME ACEPTABLE PARA LA SUYA.
¡ Que Dios ilumine nuestro camino por la libertad de Cuba!
DR. OSCAR ELIAS BISCET GONZALEZ
Prision Kilo Cinco y Medio
Seccion 3, Galera 30
Carretera Luis Lazo
Pinar del Rio, Cuba.
HABLA CON UNA VOZ LA OPOSICION CUBANA.
Dr. Alberto Luzárraga Banquero con amplia experiencia internacional en el campo de la privatización y especialista en derecho constitucional
comparado.
HABLA CON UNA VOZ LA OPOSICION CUBANA.
(Conferencia del Dr. Alberto Luzárraga 28 de octubre de 2006)
“Este documento es algo de lo mejor que ha salido de Cuba en los últimos tiempos”. Con estas palabras inició su análisis el Dr. Alberto Luzárraga del documento “Para propiciar el día después...”, emitido por la Asamblea para la Promoción de la Sociedad Civil. El disertante se dirigía a más de 140 miembros del Foro Patriótico Cubano que desafiaron las intensas lluvias matinales del sábado 28 de octubre de 2006 en Miami para buscar puentes de entendimiento y colaboración entre la oposición interna y la oposición externa a la tiranía comunista de Cuba. Más adelante en su exposición el conferencista advertía: “ El gobierno de transición debe resistir las presiones sociales para que aumente salarios imprimiendo moneda sin valor y creando una inflación que podría conducir a la inestabilidad social y política.” El Dr. Luzárraga agregó que al pueblo cubano debía hablarsele con total sinceridad y decirle que la nación estaba “quebrada” y que la fórmula para sacar al país de ese desastre creado por el comunismo es mantener una correlación estrecha entre la moneda circulante y la producción nacional de bienes y servicios. Propuso además utilizar temporalmente como patrón una moneda fuerte como el dólar hasta que la recuperación económica permitiera emitir un peso cubano que se cotizara a la par de la moneda norteamericana como ocurrió en los tiempos anteriores a la tiranía.
El Dr. Luzárraga habló además de la necesidad de privatizar de manera progresiva pero sin prisa las grandes empresas operadas actualmente por el estado así como de facilitar a la ciudadanía la adquisición de viviendas y la creación de pequeñas empresas a través de instituciones financieras dedicadas al microcrédito. Finalmente advirtió que cualquier error en el manejo de las cuestiones económicas podría facilitar argumentos a los ex-jerarcas comunistas desplazados para proclamar como neoliberales las políticas del nuevo gobierno y buscar una regreso al poder por el camino de la demagogia en tiempo de elecciones. En cuanto al ordenamiento jurídico, el Dr. Luzárraga se mostró partidario de utilizar de manera provisional algunos títulos de la Constitución de 1940 con sus consiguientes transitorias. Indicó además que más tarde se podría redactar una nueva Carta Fundamental por expertos en la materia la cual seria sometida primero a la aprobación de un congreso democraticamente electo y después a un referendum popular.
En el acto tambien hicieron uso de la palabra varios dirigentes del Foro Patriótico Cubano como el Dr. Alberto Hernández, del Consejo por la Libertad de Cuba, el Sr. Julio Cabarga, de la Junta Patriótica Cubana y el Sr. Alfredo Cepero, del Partido Nacionalista Democrático de Cuba. Todos ellos destacaron la importancia de un acuerdo de cinco puntos suscrito recientemente entre el Foro Patriótico Cubano y la Asamblea para Promover la Sociedad Civil. Dichos cinco puntos estipulan la necesidad urgente de lograr la libertad de los presos políticos, la instalación de un gobierno de transición hacia la democracia, el establecimiento de una asamblea o congreso constituyente, el reconocimiento de los partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil, y el restablecimiento del imperio de la ley.
PALADINES DE LA LIBERTAD.
DESCRIPCION Y DETALLES
DESCRIPCION: Un banquete anual en el cual el PARTIDO NACIONALISTA
DEMOCRATICO DE CUBA rinde homenaje con el galardón de PALADIN DE LA LIBERTAD
a una personalidad que puede ser cubana o de otra nacionalidad que se haya
destacado en la lucha por la libertad y la democracia en cualquier campo de
la actividad humana.
PREMIO: El premio consiste en una placa destacando los méritos del homenajeado y una aportación en efectivo que puede variar según la cantidad recaudada.
OBJETIVO: Promover un sentido de ética y de honestidad en el desempeño de
los cargos públicos; así como estimular a las nuevas generaciones a
participar como actores en la determinación de los destinos políticos de la
nación cubana.
POSTULACION Y SELECCION: El candidato al galardón de PALADIN DE LA LIBERTAD
puede ser postulado por cualquier miembro del Comité Ejecutivo o de la Junta
de Directores del Partido ante una junta ordinaria de la Junta de
Directores.También puede ser postulado por cualquier miembro del Partido
siempre que dicha postulación sea respaldada con la firma de otros CUATRO
miembros que se encuentren al día en el pago de sus cuotas.
ENTREGA: El galardón es entregado todos los años en un banquete que tiene
lugar con motivo de la clausura de la Asamblea General Anual del Partido.
Sin embargo, en casos especiales, la Junta de Directores queda facultada
para cambiar la fecha de entrega de dicho galardón.
PATROCINADORES: A los efectos de obtener el financiamiento y promover la
asistencia al evento la Comisión Organizadora solicita la contribución de
empresas tanto cubanas como de otras nacionalidades que devengan sus
ingresos de la venta de bienes y prestación de servicios a la comunidad
exiliada.
GALARDONADOS: Los galardonados han sido el Dr. Oscar Elias Biscet y González,
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos y preso de conciencia
del regimen comunista de Cuba, en el año 2005. En el 2006, el premio fué
otorgado a la economista Martha Beatriz Roque, Presidenta de la Asamblea
para la Promoción de la Sociedad Civil y ex-presa del régimen comunista; así
como al Licenciado Francisco Flores,-ex-presidente de El Salvador, quién
donó su parte del premio en efectivo a la Sra. Roque y a la Asamblea.
Directores del PND entregan cheque por $ 10,000 a representantes
de Martha Beatríz Roque...
Martha Beatriz Roque agradece al Partido Nacionalista Democrático
y al ex-presidente Francisco Flores el honor de
haber sido designada
Paladin de la Libertad 2006.
Elsa Morejon.
Carta de Elsa Morejon.
Sr. Alfredo M. Cepero
Secretario General
Partido Nacionalista Democrático
Estimado Sr. Cepero:
Me dirijo a usted para agradecer y comunicarle que en noviembre del 2004
recibimos la notificación suya y la de la Junta de Directores del
prestigioso Partido Nacionalista Democrático, de que a mi esposo se le
otorgará el galardón de Paladín de la Libertad, institutído por su partido
para honrar a aquellas personas que en el mundo se destaquen en la defensa
de la libertad, la justicia y los derechos humanos.
Nosotros le comunicamos a mi esposo todo lo relacionado con este
reconocimiento, en la visita del 13 de diciembre, ya que las autoridades de
la cárcel le tienen censurada la correspondencia al igual que la literatura.
No fué para mí una sopresa ver la reacción de mi esposo, él es un hombre que
se destaca además por su sencillez y nobleza, a lo que me respondió en un
tono pausado y sereno a la vez: “¿Es éste el señor que me escribió la oda?”,
le dije que sí y me dijo: “Dile al señor Cepero que ya él es un paradigma
por la libertad de Cuba, al igual que muchos de mis compatriotas, pero si
Dios le puso en su corazón tener este gesto de solidaridad, yo en el nombre
de Dios se lo agradezco y espiritualmente estaré con ellos en mis oraciones
ese DIA y todos los días de mi vida cuando detrás de las rejas repito en mis
noches frías: HAGASE LA LUZ DE DIOS.”
Distinguido señor Cepero mi esposo no podrá recibir personalmente este
honroso reconocimiento porque precisamente está preso por querer libertad
para él y para Cuba, por lo que he decidido que el Dr. Angel E. Garrido,
Vicepresidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos, reciba el
reconocimiento en su nombre. Deseo expresarle a usted, a sus colegas y a
todos nuestros hermanos del exilio: “Estén convencidos que en nuestro
corazón estan vivas la esperanza, el amor y la convicción de que el Dr.
Biscet, todos los presos políticos y Cuba obtendrán la libertad”
Reciban en nombre de mi esposo y en el mío propio un abrazo fraterno para
usted y el resto de los hermanos del Partido Nacionalista Democrático.
Dios lo bendiga muchos a usted, su familia y a todos los cubanos.
Sinceramente. Lic Elsa Morejón Hernández
Esposa del Dr. Oscar Elías Biscet González
Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos y prisionero de
conciencia.
Dado en Ciudad Habana, Cuba, enero 19 del 2005.
Martha Beatriz Roque Cabello.
Carta de Martha Beatriz Roque Cabello.
Ciudad de Habana, 1ro. De Febrero de 2006.
Junta de Directores del
Partido Nacionalista Democrático de Cuba
Miami, Fla, EEUU.
Estimados amigos :
Podría empezar esta misiva diciendo que para mí es un honor recibir el
premio que me han otorgado, pero eso ciertamente sería como un cliché. Yo no
tengo palabras para expresar el sentimiento que experimentamos todos con
este premio, ya que es el primero que recibe la Asamblea para Promover la
Sociedad Civil, en este caso representada por mí.
Durante varios años trabajamos en la organización de la Asamblea y ya
finalmente esta Reunión General del 20 de mayo del 2005, fue un evento que
agrupó todas nuestras fuerzas y determinó en elecciones libres la dirección
de esta institución, de la cual me honro formar parte, junto al Dr. René
Gómez Manzano, -en prisión desde el 22 de Julio del 2005- y al Ingeniero
Félix Antonio Bonne Carcassés.
Les deseo que la ceremonia de entrega, sea un reflejo de lo que el premio
inspira: la reunión de personas que promueven el respeto a la libertad, la
democracia y los derechos humanos.
Aunque no pueda estar presente, mi Corazón estará allí con ustedes,
recibiendo el Paladín de la libertad 2006. Muchas Gracias,
Martha Beatriz Roque Cabello.
LIC. FRANCISCO FLORES
(Con motivo del homenaje a MARTHA BEATRIZ ROQUE Y SU DESIGNACION COMO
PALADIN DE LA LIBERTAD) Miami, FLorida, 29 de abril del 2006)
DISCURSO DEL LICENCIADO FRANCISCO FLORES.
Quisiera agradecer a Don Alfredo Cepero, Secretario General del Partido
Nacionalista Democrático de Cuba, y a Don Angel Vega, Secretario de
Organización, por haberme propuesto como candidato para recibir esta alta
distinción como es el premio que otorga el Partido Nacionalista Democrático
de Cuba. Especialmente emocionante para mí es compartir este honor con la
admirable Presidenta de la Asamblea para la Promoción de la Sociedad Civil
en Cuba, Martha Beatriz Roque, y con el heróico Dr. Ooscar Elías Biscet,
quien lo recibiera en abril del 2005.
Conozco de la enorme valentía e integridad de ambos y cualquiera de mis méritos
palidece ante el coraje de ellos al enfrentarse a la dictadura más cruel que
ha visto nuestro continente.
Mis felicitaciones tambien para Albita. Es una feliz coincidencia que hoy se
premie tanto la lucha por la libertad como el amor por la identidad del
pueblo cubano. Libertad e identidad son en realidad manifestaciones de la
misma fuente que nos inspira a todos la lucha por la dignidad humana.
Felicidades Albita.
En noviembre del año 2000 asistí a mi primera Cumbre Iberoamericana. Fué
convocada en Panamá por Doña Mireya Moscoso, Presidenta de Panamá y su
majestad Don Juan Carlos, Rey de España. Había asumido la presidencia de mi
país, El Salvador en junio de 1999 y no había tenido ocasión ni de
participar de este evento ni poder saludar a la nueva presidenta de Panamá.
Esta reunión de presidentes convoca a toda Latinoamérica con la Península
Ibérica, España y Portugal. Es un espacio de entendimiento entre pequeños y
grandes paises latinoamericanos, entre paises desarrollados y paises
subdesarrollados, entre el Nuevo y el Viejo Continente.
Como tal, es una oportunidad única donde se pueden abordar en un ambiente
abierto y conciliador los mas distintos temas. Aunque los Jefes de Estado
cambien de acuerdo a sus calendarios electorales, que la convocatoria sea
hecha por los Reyes de España le dá una continuidad excepcional en el tiempo.
Así la Cumbre Iberoamericana se ha convertido en uno de los mecanismos más
positivos que tienen los paises de habla hispana para construir un sentido
de comunidad, y poder de esta forma ayudarse a resolver los gravísimos
problemas que enfrentan.
Llegué a Panamá en el ánimo de buscar apoyo para mi país, ayudar en la
medida de nuestras posibilidades las causas justas de los demás, llegar a
entendimientos y construir amistades. Nada me había preparado para lo que
iba a ocurrir.
Concluídos los actos protocolarios. La Presidenta de Panamá nos condujo a la
sesión plenaria. Las distintas delegaciones nos colocamos en nuestros
asientos previamente designados alrededor de una enorme mesa oval.
Al extremo izquierdo estaba la conducción de la sesión a cargo de Dona
Mireya. A su lado estaba Castro. En el centro del óvalo frente a mí estaba
el Presidente Aznar y el Rey. Al extremo derecho del óvalo estaba Chavez.
Los demás distribuídos en todo el resto del óvalo. Menciono por su nombre a
los primeros simplemente porque fueron protagonistas de lo que hoy les
relato.
Después de las palabras de introducción la Presidenta solicitó a la prensa
retirarse del salón, para poder asi iniciar de forma privada las discusiones.
La prensa se retiró. Doña Mireya inició con la exposición de la agenda
cuando fué interrumpida de forma irrespetuosa por Fidel Castro.
Con tono amenazador anunció que en suelo panameño había sido gravemente
amenazado. Acusó a Luís Posada Carriles de haber tramado su asesinato
aprovechando su visibilidad en la Cumbre Iberoamericana.
Habló en tono despectivo de muchos países ahí presentes. E inició una larga
y abusiva acusación a mi país de haber protegido a terroristas. Luís Posada
Carriles vivió por mucho tiempo en varios países centroamericanos. Después
de la finalización del conflicto armado. Habían en mi país muchas personas
indocumentadas. Para legalizar su situación se crearon en los años
inmediatamente posteriores a 1992, mecanismos extraordinarios para la fácil
obtención de documentos de identificación.
Posada Carriles tenía en su poder al ser apresado en Panamá uno de estos
documentos. Sobre este hecho Fidel Castro montó una especulación que acusaba
a varios sucesivos gobiernos de mi país de estar protegiendo a terroristas.
Mientras escuchaba sus falsas acusaciones, su tono abusivo, su falta de
respeto a mi patria y a todos los que estábamos ahí presentes, me volvía
crecientemente indignado por la enorme ironía que nosotros en El Salvador
por experiencia propia sabíamos que el que acusaba, era en realidad el
verdadero terrorista.
Cuantas familias guardan hoy luto por el intento de Castro de apoderarse de
El Salvador. Cuantos niños perdieron sus piernas por las minas enviadas por
Cuba a la guerrilla salvadoreña. Cuantos jóvenes encontraron su muerte en la
boca de los Ak-47 que Castro enviaba a El Salvador.
Y sin embargo, él era el acusador. El se cubría con todos los derechos del
respeto entre las naciones para acusar a la misma nacion que él desangró. !
Que cinismo, vestirse de víctima cuando es responsable de tantos crímenes,
solo es posible en la mente perversa de un dictador!
Y que situación más inverosímil. Mientras desenrrollaba su interminable
perorata empecé a recibir mensajes escritos del resto de los presidentes.
Unos me aconsejaban "no le contestes, no se gana nada ," otros me advertian
'es un hombre peligroso y vengativo, no lo desafíes'. Aún otros me
informaban ' siempre es así, en todas las cumbres monta su propio
espectáculo para llevarse las cámaras'.
Así, mientras lo escuchaba insultar a su antojo a mi país, me enteraba que
se atrevía a irrespetar a jefes de estado cuando y donde quería.
El Salvador había sufrido demasiado para permitir un atropello semejante. En
1972 los sectores más radicales del movimiento comunista decidieron que las
condiciones estaban dadas para una insurgencia armada en El Salvador.
Muy estimulados por el triunfo sandinista en la vecina Nicaragua en 1978,
apoyados logísticamente por los sandininistas, avalados por la Unión
Soviética, y coordinados directamente por Fidel Castro desde Cuba, el FMLN
nació de la unión de las distintas agrupaciones guerrilleras oficialmente en
La Habana en 1980.
La administración del Presidente Reagan preocupada por la expansion del
comunismo en la región centroamericana decidió acceder a la petici♀n de
apoyo del Gobierno Salvadoreno. Fué así como nuestro país se convirtió en el
último escenario armado de la guerra fría.
La guerra exacerbó los problemas históricos de un país pobre, sobrepoblado,
y dependiente de sus modestas exportaciones tradicionales.
El Salvador fué destruído por 13 años de conflicto armado. No hubo familia
que no tuviera que enterrar a uno de sus miembros. Un tercio de la población
huyó de la violencia en una de las diásporas mas grandes de la historia
moderna .
Con el 60% de su población bajo la linea de pobreza después de 13 años de
guerra nuestro país quedó de rodillas. La guerra fué tan cruel que al final
El Salvador parecía no tener esperanza.
Por estas razones no podía guardar silencio. El que me acusaba era
directamente responsable de años de violencia que le robaron sus esperanzas
a toda una generación de salvadorenos. Sus sueños expansionistas se
convirtieron en la pesadilla de una sociedad que se desangró y dividió por
más de una década. No . No me podía quedar callado.
Hoy años después de esa Cumbre Iberoamericana, enfrentado con la tragedia
humana de los que padecen la tiranía guardando prisión en las cárceles de
Cuba, de las familias que guardan luto por los que han sido asesinados, de
los que prefieren el riesgo de ahogarse en el mar porque ya se están
asfixiando en la opresion del régimen cubano, por todos ellos comprendo que
es nuestro deber elevar nuestra voz indignada para denunciar ésta, la más
cruel, la más larga, la más indigna dictadura que ha producido nuestro
continente.
No sabía en aquel momento que mi respuesta sería un puente que me uniría a
las aspiraciones de libertad del pueblo cubano. No sabía que ese violento
encuentro me heredaría una inmediata amistad con todo cubano y cubana que
añora su patria y aspira volver a sus raíces. Mucho menos sabía que me haría
identificarme tan profundamente con todos los luchadores por la libertad que
son oprimidos hoy dia en Cuba.
Comprendo por experiencia propia el gran reto de vivir en libertad. Sé como
la indiferencia nacida de la comodidad se convierte en cómplice de las
tiranías. Y comprendo por qué el pueblo cubano necesita el acompañamiento
del resto del mundo en su gran lucha. Y es que la libertad es cosa frágil y
escasa.
Vivir en libertad significa cambiar lo cierto por lo incierto. Vivir en
libertad significa vivir por los dictados de nuestra propia conciencia.
Vivir en libertad significa levantar nuestra voz indignada ante el abuso de
poder. Vivir en libertad es responsabilidad, riesgo, y un gran desafío
personal. Por esto es que la libertad es cosa tan frágil y tan escasa.
Aquellos que han asumido plenamente las consecuencias de sus actos, que
miran a sus energías creativas y su visión como las principales
condicionantes de su futuro, que han hecho de la responsabilidad una fuente
de continuo estímulo personal y que contribuyen a encontrar soluciones para
los demás. Aquellos que no están esclavizados por un enfoque reducido que
demanda continuamente una solución externa a su problema personal pueden
dedicar sus energías creativas a sus familias y a su patria. Estos
individuos están llamados siempre a ser líderes, y como tales son el peligro
más grande a un régimen dictatorial.
Ser solidarios con Cuba tiene para todas nuestras naciones una razón
eminentemente práctica. Ninguna nación latinoamericana puede estar segura de
su libertad: puesto que la libertad y particularmente una sociedad que
respete las libertades individuales es una construcción tan frágil. No
debemos nunca pensar que porque vivimos en una sociedad libre, esto
significa que es
una condición permanente. Si vemos los períodos de la historia en que la
humanidad ha vivido en libertad encontraremos esos períodos preocupantemente
cortos y escasos.
En nuestra propia región latinoamericana, pueden ustedes constatar la
gestación de estados organizados alrededor del concepto de suprimir las
libertades individuales en nombre de una supuesta igualdad o justicia
social.
La tendencia del ser humano a depositar su libertad en manos del estado
protector, a cambio de seguridad, es muy fuerte . Tan fuerte como la
búsqueda de aquellos que buscan continuamente la libertad para sí mismos y
para su sociedad.
Todos sabemos que el canje de libertad por seguridad no es inocente, ya que
el estado protector degenera rapidamente en el estado dictador.
La libertad es una aspiración lograda a través de un árduo proceso y no un
evento garantizado en el desarrollo de nuestras sociedades. El mensaje
populista de explicar todos los problemas personales en función de la
organización social, y de prometer resolver esos problemas personales
transformando la sociedad a través de un estado contralor no sólo encuentra
oídos atentos en muchos individuos, sino que profundiza la dependencia de
aquellos que se resisten a ser verdaderamente libres e independientes.
Este desafío de luchar por la libertad es tan importante, que todos los que
creemos en ella debemos estar unidos. Hoy... mi mas profunda satisfacción es
el haberme encontrado con ustedes en esta lucha por la libertad del
Hemisferio Americano. Recordaré toda mi vida el enorme honor de compartir
esta distinción con el Dr. Oscar Elías Biscet y con Martha Beatriz Roque.
Con ellos compartimos este sueño de libertad.
Libertad para emprender. Libertad para soñar. Libertad para expresarse.
Libertad para que los ciudadanos puedan moldear su futuro con sus propias
manos. Libertad para ser responsables de nuestros actos. Libertad para que
nuestros países puedan tener éxito en sus esfuerzos por alcanzar el
desarrollo.
Libertad de la pobreza y la miseria, para que las nuevas generaciones puedan
disponer de las más amplias oportunidades. Libertad de la opresión, para que
todos los latinoamericanos puedan reclamar con dignidad - sus derechos
humanos fundamentales. Libertad... unidos siempre por la tan ansiada
libertad.
Porque nadie puede cerrar sus ojos a lo que sucede en Cuba. Porque el
homenajeado de esta tarde no soy yo, sino ustedes... los grandes luchadores
por la libertad de Cuba.
Muchísimas gracias.
ALFREDO CEPERO.
Secretario General del PNDC.
PALABRAS DEL SECRETARIO GENERAL
Alfredo M. Cepero.
Acto de Paladín de la Libertad.
(29 de abril del 2006)
Honorable ex-Presidente de la República de El Salvador, Lic. Francisco
Flores.
Miembros del Servicio Diplomático y Consular que nos honran con su presencia.
Funcionarios electos que nos acompañan esta tarde.
Dirigentes de organizaciones hermanas en la lucha por la libertad de Cuba.
Representantes de los medios de comunicación masiva.
Cubanos y cubanas de la isla esclavizada y de la diáspora que no se cansa.
Señoras y Señores.
Esta es una tarde que tiene un significado especial entre las muchas tardes
que han transcurrido durante casi medio de siglo de tiranía y de exilio. En
ella le estamos diciendo al mundo que, a pesar de su indiferencia ante
nuestra tragedia, los cubanos somos suficientes para hacer realidad en fecha
ya no lejana la libertad de nuestra patria. En ella le estamos diciendo a
nuestros hermanos dentro de la isla que no descansaremos hasta que ellos y
nosotros no disfrutemos juntos de las garantias, las libertades y los
privilegios de un verdadero estado de derecho. Entonces seremos una nación
con un pueblo residente en todos los continentes del mundo, pero con el
propósito común de ser un faro de democracia y un ejemplo de soberanía,
libertad y justicia donde jamás crecerá de nuevo la mala hierba de la
tiranía.
Son muchos los hombres y mujeres que dentro y fuera de Cuba trabajan para
alcanzar esa meta anhelada por nuestro pueblo. Pero entre ellos destaca por
su talento, su patriotismo y su coraje una mujer extraordinaria a quien sí
podemos aplicar con total justicia el calificativo de: “Mambisa del siglo
XXI”. Su nombre es Martha Beatriz Roque Cabello, Presidenta de la Asamblea
para la Promoción de la Sociedad Civil, declarada por nuestro Partido como
uno de los dos Paladines de la Libertad de este año 2006. El otro
galardonado de este año ha sido una voz casi solitaria entre una multitud de
mandatarios abyectos que han permanecidos sordos a nuestra tragedia y mudos
ante los insultos del tirano, cuyo nombre jamás pronuncio y que un dia
erradicaremos de la historia de Cuba, como fué erradicado satanás del Reino
de los Cielos. Ese otro galardonado es nuestro amigo el Licenciado Francisco
Flores, y el amigo de un pueblo esclavo es digno de ser contado entre los
Paladines de la Libertad. Para hacer esta tarde aún más significativa,
nuestro Partido ha instituído la distinción de la Orden de Mérito Ciudadano,
otorgada por primera vez a una cubana patriota y generosa que ha donado su
arte y su talento a este acto para decirle a Martha Beatriz: “Tu no estas
sola porque yo desde el exilio te acompaño en el escabroso camino de la
lucha por la libertad”. Esa cubana no es otra que nuestra queridísima ALBITA.
Y ese es el mensaje que todos los presentes en este acto enviamos y
enviaremos a nuestros hermanos dentro de la isla hasta el día en que todos
respiremos juntos el aire puro de la libertad.
Ahora, con el permiso de ustedes, quiero dirigirme a esos hermanos de la
isla para despejar dudas y disipar temores que les han sido alimentados por
la maquinaria de adoctrinamiento y desinformación de la tiranía. A ustedes
en Cuba les decimos que la mayor parte de quienes vivimos en el exilio no
vamos a regresar a la patria para despojarlos de sus escuálidas viviendas y
sus escasas pertenencias. De eso se han encargado el tirano y sus compinches
que han repartido miseria y terror como instrumentos de vasallaje y control.
Nosotros, que conocemos los mecanismos de la democracia y la libre empresa,
les decimos que, antes de repartir cualquier cosa, es necesario crearla. Que
los bienes y servicios encaminados a satisfacer las necesidades de los
pueblos tiene que ser producidos antes que repartidos. Que, por lo tanto,
nuestro propósito no es desplazarlos a ustedes sino unir las energías y
conocimientos de ambos lados del estrecho de la Florida para inaugurar
libertades, consolidar instituciones y crear riquezas para todos los cubanos,
el que se quedó en Cuba y el que regrese a la patria una vez desaparecido el
tirano. Todos en igualdad de condiciones, sin protectores ni protegidos.
La tarea, sin embargo, será complicada y larga. La cuestión no es tan simple
como susitituir una ideología por otra o un gobierno totalitario por una
democracia incipiente. Implica, nada más y nada menos, que sustituir una
conducta de terror al tirano y de resignación a la opresión por una conducta
de confianza en las instituciones públicas y de iniciativa individual en el
manejo de los asuntos personales. Porque si bien es cierto que la libertad
es una bendición, no es menos cierto que es tambien una carga. Al día
siguiente de la desaparición del tirano ya no tendremos quien nos diga donde
vamos a trabajar, a que alimentos tendremos acceso, cuales medicinas estarán
disponibles, con quien podemos reunirnos, donde podemos vivir, cuales
informaciones podemos recibir, cuando podemos salir del país, y así hasta
una lista que se haría muy larga. No en balde dijo Montesquieu hace ya largo
tiempo, y permítanme este alarde de erudición, que: “Es más difícil sacar un
pueblo de la servidumbre que subyugar uno libre.”
Tanto los cubanos de dentro como los de fuera de la isla estamos conscientes
de que la democracia no tendría sentido si al mismo tiempo no son
satisfechas las necesidades básicas de una población depauperada y
hambrienta. El más humilde de nuestros ciudadanos debe tener acceso a una
mesa con alimentos nutritivos, a unos hospitales con sábanas y medicinas, a
unas escuelas con verdaderos maestros, a un empleo remunerado con salarios
reales y a la oportunidad de convertirse en propietario de su propia
vivienda. Todos sabemos que esa es la fórmula que ha hecho posible el
milagro cubano en Miami y en otras democracias del mundo. Todos sabemos que
los cubanos de allá y los cubanos de acá estamos hechos del mismo barro
resistente y emprendedor.Que la diferencia abismal entre la miseria de allá
y la prosperidad de acá no es otra que la tiranía que a ellos los asfixia y
la libertad política y económica que a nosotros nos beneficia. Para que Cuba
se levante de su letargo todo es cuestión de darle rienda suelta a la
imaginación y al espiritú de superación de nuestro pueblo. Poco gobierno y
mucha democracia. Poco gobierno y mucha empresa privada. Lo demás es pura
palabrería.
Quiero ahora dirigirme a aquellos compatriotas que por haber nacido bajo la
tiranía o por falta de fuentes de trabajo se ganan la vida en empleos del
gobierno o como miembros de las fuerzas armadas. Si sus manos no están
todavía manchadas de sangre no permitan que los hagan cómplices de ninguna
masacre. No se dejen arrastrar por los arrebatos suicidas y apocalíticos del
tirano obsoleto y delirante. No cumplan sus órdenes de asesinato y
destrucción cuando llegue el desenlace irremisible y final. Para él y su
camarilla no hay ni salvación ni perdón. Sólo una justicia aplicada con
equidad pero sin excepciones para todo el que lo acompañe en su borrachera
de exterminio. No se ensañen con los presos ni hostiguen a la oposición. Si
no lo hacen por compasión, háganlo al menos por sentido de preservación.
Porque su conducta hacia esos perseguidos de hoy podría muy bien convertirse
en su santo y seña para participar en la nación soberana, libre y justa que
ya se vislumbra en el horizonte cercano. La república “con todos y para el
bien de todos” por la que murió en Dos Rios el apostol de nuestras
libertades.
MUCHAS GRACIAS.
MARTHA BEATRIZ ROQUE CABELLO.
ASAMBLEA PARA LA PROMOCION DE LA SOCIEDAD CIVIL
(20 DE MAYO DE 2005)
Resumen de la declaración leída por Martha Beatriz Roque
Demandamos la inmediata excarcelación de todos los presos
políticos cubanos sin listas y sin destierros.
Proclamamos que el régimen que impera hoy en Cuba y que se autoproclama
marxista-leninista debe ser catalogado entre las polaridades estalinistas de
este tipo de sistema. Se trata, por lo tanto, de un régimen totalitario y
anti-democrático.
Consideramos que la misma valoración es aplicable a la Constitución
Socialista que constituye la piedra angular del sistema jurídico totalitario
y cuyas deficiencias sobresalen cuando la comparamos con la admirable
Constitución de 1940.
Afirmamos que los mismos calificativos de totalitarios y
antidemocráticos son aplicables al régimen de partido único y al sistema
electoral vigente.
Demandamos el inmediato retorno de nuestra patria a sus tradiciones
democráticas de pluralidad de partidos, programas, ideologías políticas y
candidatos.
Rechazamos cualquier discriminación de los ciudadanos a causa de sus
ideas políticas.
Proclamamos la plena ciudadanía cubana de los compatriotas exiliados y
su condición inalienable de miembros de la nación cubana.
Proclamamos el total apoyo de la Asamblea a la Declaración Universal de
los Derechos Humanos.
Demandamos del actual Gobierno Cubano la inmediata abolición de la pena
de muerte.
Denunciamos que la economía cubana se encuentra actualmente en una
situación de franca crisis como consecuencia directa del inoperante sistema
económico implantado y mantenido por el régimen actual. Asimismo afirmamos
que para dicho régimen la política es mas importante que la economía.
Por lo tanto, afirmamos la necesidad de realizar cambios económicos
profundos que otorguen libertad económica a los ciudadanos.
Destacamos la necesidad de fomentar la inversión extranjera para
sustentar el desarrollo sostenido del país con el fín de incrementar el
poder de compra y las exportaciones.
En cuanto a la tan publicitada “batalla de ideas” proclamamos que no es
ni una ni la otra. No es una batalla porque en la misma se descalifica
inmediatamente al adversario.
No es de ideas porque las autoridades, basandose en las obsoletas teorías
marxista-leninistas, enarbolan una sola idea.
Emplazamos al gobierno a que adopte una verdadera campaña contra el
terrorismo colaborando con la comunidad internacional y expulsando de Cuba a
los miembros de la organización terrorista vazca ETA.
Al mismo tiempo, lo emplazamos a que reconozca que ha entrenado a miles
de extranjeros en actividades tales como el uso de armas de fuego y la
elaboración y colocación de bombas.
Consideramos que el actual gobierno debe presentar disculpas públicas a
los familiares de los muertos del remolcador “13 de Marzo” y de las
avionetas de Hermanos al Rescate; así como de los fusilados en procesos
sumarios y de otras víctimas.
Demandamos que el actual gobierno reconozca que las organizaciones de la
disidencia interna repudian totalmente los métodos terroristas de lucha.
DISCURSO
DE ALFREDO M. CEPERO - SECRETARIO GENERAL PNDC
DISCURSO EN HONOR DE ANTONIO MACEO 12-07-08
"MACEO: EL HOMBRE TRAS LA LEYENDA"
Discurso pronunciado por Alfredo M. Cepero, Secretario General del Partido Nacionalista Democrático de Cuba, en la Sociedad “La Unión Martí-Maceo” de Ibor City, Tampa, Estado de la Florida, el 7 de diciembre de 2008 con motivo de la conmemoración del 112 aniversario de la caída en combate del General Antonio Maceo en el potrero de San Pedro, Provincia de La Habana.
Doctor Aaron Smith, Presidente de la Sociedad La Unión Martí-Maceo.
Doctora Remember Maceo, sobrina-nieta del glorioso general.
Funcionarios locales que nos visitan
Dirigentes de organizaciones cívicas y patrióticas cubanas.
Amigos de otras nacionalidades que nos acompañan esta tarde.
Cubanos y cubanas que comparten con nosotros la lucha, el camino y la esperanza.
Damas y caballeros:
Cuando mi amigo y coterráneo el Dr. Osberto Fernández, uno de esos escasos cubanos que hacen patria sin hacer ruido, me notificó que había sido seleccionado para pronunciar este panegírico en honor al General Antonio Maceo experimenté al mismo tiempo un gran honor y una inmensa responsabilidad. Después de todo, somos muy pocos los cubanos que contamos con una hoja de servicios a la patria con suficientes méritos como para justificar ser dignos expositores de las cualidades y virtudes que adornaron al protestante indomable de los Mangos de Baraguá. Una figura de tales dimensiones que hasta el día de hoy supera las páginas de nuestra historia para convertirse en la historia misma de nuestras guerras por la independencia. Quién les habla admite sin reticencias carecer de los méritos para ser digno expositor de la dimensión gigantesca de aquel hombre extraordinario que fue arquetipo de las mejores virtudes de nuestro gentilicio. Sin embargo, acepté el honor porque estaba convencido de que cualquier deficiencia de mi parte sería compensada por mi admiración al héroe.
Una admiración que comenzó cuando cursaba mis primeros grados en una humilde escuela pública de mi pueblito natal de Amarillas, en la Provincia de Matanzas. Desde un cuadro en la rústica pared parecía saltar a galope tendido un guerrero magnífico que machete en mano desafiaba al enemigo español para echar los cimientos de la nación cubana. La maestra me dijo que se llamaba Antonio Maceo y ya nunca mas olvidé su nombre ni pude escaparme del embrujo de su leyenda. Andando el tiempo, y ya en la Universidad de La Habana, el sacerdote franciscano Luis Zabala, Director de la Revista Católica Quincena, me pidió un articulo sobre el héroe de Mal Tiempo para su edición de junio de 1956. En esos años de mi juventud, me encontraba contrariado y escéptico ante el medio siglo de malversaciones, injusticia social, inseguridad ciudadana y atentados contra la democracia perpetrados por nuestros gobernantes. Todos ellos tolerados por un pueblo que, desde la instauración de la República, había dilapidado la herencia de nuestros mambises. Por eso titulé aquel artículo: “Maceo se nos hace necesario”. Esta tarde, después de medio siglo de tiranía y barbarie, creo que todos estamos de acuerdo en que, en este 2008, Maceo se nos hace mucho mas necesario que en 1956.
Por lo tanto, me parece oportuno y hasta necesario, valga la redundancia que es totalmente intencionada, que bebamos en la fuente de coraje, patriotismo y entrega de aquel cubano sin paralelos si en verdad queremos llevar a una conclusión feliz nuestra lucha actual por la libertad de Cuba. Para ello, pido su indulgencia y su compañía para que hagamos juntos un breve recorrido por la vida—al mismo tiempo fascinante, azarosa y trágica—de aquel hijo de Mariana y de Marcos que nació predestinado para la inmolación y para la inmortalidad. Todo comenzó cuando a mediados del Siglo XIX, Marcos Maceo emigró de Venezuela a Santiago de Cuba en compañía de su madre y tres hermanos. Había escapado con vida de las guerras por la independencia en ese país y venía en busca de sosiego y de prosperidad en Cuba. Pero los hombres con inquietud de justicia y vocación de servicio están mas destinados al riesgo y al sacrifico que al disfrute apacible de la vida. Fue así como, andando el tiempo, Marcos y seis de sus hijos abandonaron prosperidad y familia para regar con su sangre el árbol de la nacion cubana. Sin temor a caer en exageraciones podemos afirmar que ninguna otra familia ha pagado un precio tan alto por la libertad de Cuba.
No estuvo, sin embargo, totalmente exenta la vida de Marcos de verdaderos momentos de felicidad y de sosiego. Poco tiempo después de llegar a Santiago conoce a una dama de porte altivo, mirada firme y andar cadencioso que había quedado viuda con cuatro hijos varones de su primer matrimonio. Mariana Grajales conquistó a Marcos Maceo con la fuerza y la intensidad que años mas tarde su hijo Antonio llevaría la guerra de un extremo a otro de la Isla. De esa unión nacieron siete varones y dos mujeres. El primogénito vio la luz el 14 de junio de 1845 y se le puso por nombre Antonio de la Caridad Maceo y Grajales.
De su padre aprendió Antonio procedimientos para el cultivo y la administración de las fincas adquiridas por el venezolano con sudor y esfuerzo, así como los rudimentos de las artes militares, perfeccionadas mas tarde bajo la mano diestra del viejo Máximo Gómez. De su madre aprendió una acendrada vocación a la justicia y un amor entrañable a la libertad. A Mariana se le atribuye el compromiso de su marido y de sus hijos con la independencia de Cuba y su ingreso en el Ejército Libertador. Por eso Mariana Grajales no tiene paralelos en nuestra historia. Surge entonces la pregunta obligada en las mentes incrédulas ante tanta entereza. ¿Qué alquimia prodigiosa y desconocida contenía el vientre de aquella matrona maravillosa que, como las madres de Esparta, paría hombres temerarios que desafiaban a la muerte con la mirada imperturbable de los predestinados y sin que le temblaran las manos?
Uno de esos centauros de la libertad fue su hijo Antonio quien, recién cumplidos los 22 años, contrajo matrimonio con la valiente y abnegada María Cabrales, una mujer que lo siguió a la manigua y al exilio sin pronunciar una queja. A los 23, Antonio se suma a las huestes de Carlos Manuel de Céspedes que dio la libertad a sus esclavos y declaró la guerra contra la odiosa y explotadora Metrópolis Española el 10 de octubre de 1868. Lo acompañaban su padre Marcos y su hermano Miguel. Atrás quedaba María en estado de su segundo hijo y una niña pequeña que, junto a su hermanito, moriría poco tiempo después.
Ya en la guerra, su inteligencia natural, su don de mando, su valor frente al enemigo y la seriedad de su carácter a pesar de sus 23 años lo catapultan en menos de un año a teniente, capitán, mayor y coronel hasta que a los 28 años es ascendido a Brigadier General. Su ascenso a Mayor General tendría que esperar hasta casi el final de la Guerra de los Diez Años en 1878, cuando recién había cumplido 33 años de edad. No cabe dudas de que aquel discípulo aventajado de Máximo Gómez se había ganado el ascenso con mucha antelación; pero lamentablemente, ni los riesgos y miserias compartidas en el campo de batalla, habían logrado todavía borrar de la mente de aquellos cubanos, por otra parte honorables, los detestables prejuicios contra el color, la cuna, la riqueza material y el nivel educativo de los seres humanos. Sin embargo, Maceo nunca dio indicios de sentirse discriminado porque su autoestima era tan alta que jamás se consideró inferior a ningún otro hombre.
En el curso de su carrera militar, el héroe de Sao del Indio participó en mas de 500 combates y entre su bautismo de sangre durante el ataque al Ingenio Armonía en 1870 y su caída en San Pedro en 1896 recibió el impacto de 25 balazos muchos de los cuales habrían resultado mortales para un hombre sin la constitución sólida y corpulenta de Antonio Maceo. Pero si fuerte era su condición física mas fuerte aún eran su equilibrio psíquico, su solidez de carácter, su persistencia en la lucha y su optimismo innato. A tal punto, que se negó a aceptar el Pacto del Zanjón por el que se dio término a la Guerra de los Diez Años, a pesar de que el mismo había sido sancionado por su maestro y mentor Máximo Gómez. El joven general se subordina sólo a sus principios, decide continuar la guerra y cita al Mariscal Arsenio Martínez Campos para los Mangos de Baragua. Como sabemos, allí se llevó a cabo la famosa protesta que ha pasado a ser una de las páginas mas heroicas e inspiradoras de nuestra historia. Pero diez años de sangre, miseria y muerte habían diezmado la voluntad de los cubanos y Maceo, como tantos otros patriotas, no tuvo otra alternativa que el exilio solitario, infortunado, miserable y cruel.
Los sufrimientos, sin embargo, no comenzarían con el exilio. Desde muy joven Antonio Maceo sería abatido por la adversidad. En los 28 años entre su alzamiento el 10 de octubre de 1868 y el momento de su muerte en San Pedro a los 51 años de edad, el 7 de diciembre de 1896, Maceo sufriría la pérdida en combate de su padre y de cinco de sus hermanos, la muerte solitaria de su idolatrada madre en el exilio paupérrimo de Jamaica, la separación forzosa de su amada María y la incapacidad de disfrutar las caricias inocentes de su hijo Antonio, fruto de sus amores con la jamaiquina Amalia Marryatt. Doce de esos años, quizás los más felices de su vida, los pasaría en la manigua cubana y los otros dieciséis, sin dudas los más desgraciados, los pasaría peregrinando sin rumbo por un mundo indiferente y muchas veces hostil a la libertad de Cuba.
Fue precisamente en estos infortunados años que el general renuente al exilio sobrevivió a tres atentados contra su vida en Haití, Santo Domingo y Costa Rica, se enfrentó al frío de Nueva York, paseó por la Cuba peregrina de Tampa y Cayo Hueso, desafió las olas del Caribe, trepó a la meseta de Ciudad México y a los Andes del Perú y trató de domesticar sus bríos de guerrero cultivando su colonia Centroamericana de Nicoya. Pero siempre se sintió como pez fuera del agua. El héroe de Peralejo se consideraba incapacitado para la rutina de la vida empresarial y las duplicidades de las tareas diplomáticas. Después de media docena de fracasados intentos expedicionarios y de innumerables decepciones con falsas promesas de compatriotas y extraños, recibe Maceo la invitación de Martí para unirse a la guerra libertadora del 95 y allá va el indómito hijo de Mariana a ponerse al servicio de la patria. Su única condición que fuera nombrado General en Jefe su mentor el Generalísimo Máximo Gómez y Baez.
Después de un azaroso viaje por mar llegan a Cuba Maceo y un puñado de acompañantes en la goleta Honor a las cinco de la madrugada del primero de abril de 1895. Desembarcan por la Playa de Duaba, cerca de Baracoa, en la Provincia de Oriente. Hacía cinco semanas que había comenzado la guerra con alzamientos simultáneos en Matanzas, Camaguey y Oriente. Durante los próximos veinte días, Maceo y su pequeño grupo de expedicionarios padecieron hambre y sed, deambularon por lodazales y se abrieron camino a través de intrincadas selvas tratando de escapar de fuerzas regulares y de guerrilleros al servicio de España. Ya con los pies hinchados al punto de casi no poder andar se encuentra finalmente el General con tropas mambisas al mando del Coronel Félix Ruenes al amanecer del 20 de abril. Unos días más tarde, repuesto de la terrible experiencia y en buen estado de ánimo, escribe a su adorada María que ha tomado el mando de las tropas en la Provincia de Oriente y que cuenta con un contingente de seis mil hombres bien armados. Comienza en este momento el ascenso ininterrumpido hacia la inmortalidad de este brillante táctico y estratega que, en los próximos 20 meses, escribiría páginas en la historia de las artes militares que son estudiadas hasta nuestros días en numerosas escuelas militares del mundo.
El 5 de mayo se encuentran finalmente Maceo, Gómez y Martí en la Mejorana pero la entrevista es tan tormentosa que, por un momento, se teme por el éxito de la empresa libertadora. Existen diferencias profundas en cuanto a la forma de conducir la guerra y las relaciones entre las estructuras civiles y militares de la naciente República. La oportuna intervención de Gómez aplaca los ánimos, el amor a la patria predomina sobre las diferencias personales y los tres próceres toman sus respectivos caminos para continuar la obra a la que todos ellos han dedicado los mejores años de sus vidas. Dos semanas más tarde cae abatido Martí en Dos Ríos, Gómez se dirige a Camaguey para ocuparse de las operaciones en esa provincia y Maceo queda a cargo de su amada Provincia de Oriente.
La prioridad, sin embargo, tanto para Gómez como para Maceo, es llevar la guerra a las provincias occidentales de la Isla. Ambos achacan el fracaso de la guerra anterior a la interrupción de la invasión que ya había alcanzado la Provincia de Las Villas cuando se produjo el intento de sublevación de las Lagunas de Varona instigada por el General Vicente García. Esta vez maestro y discípulo están decididos a llevar la guerra hasta las mismas puertas del Palacio de los Capitanes Generales Españoles e inmediatamente se dan a la tarea de reclutar soldados, así como de reunir armamentos, municiones y vituallas para llevar a feliz término la empresa que consideran vital para ganar la guerra.
Entre junio y octubre del 95 se van engrosando las filas mambisas, se estipulan normas de disciplina y se obtiene la cooperación de otros generales en cuanto a la contribución de soldados a la Invasión de Occidente. El Titán se anota rotundos triunfos en las batallas de Peralejo y de Sao del Indio, al mismo tiempo en que amenaza al propio Santiago de Cuba. Por fin llega la fecha esperada para iniciar la marcha y Maceo escoge el lugar donde el sol de su rebeldía brilló con luz imperecedera: Los Mangos de Baragua. El calendario ausente marca 22 de octubre de 1895. En los próximos tres meses, Maceo y sus huestes sembrarían el terror entre las tropas enemigas, alimentarían la esperanza en el hambreado pueblo de Cuba, librarían batallas, liberarían pueblos y darían marchas y contramarchas que confundieron y derrotaron a los mejores generales españoles.
En solo 90 días, Maceo y una abigarrada tropa que se limitaba a 1,400 hombres cuando salió de Baragua, muchos de ellos descalzos y mal armados, recorrieron 2,056 kilómetros en setenta y ocho jornadas, sostuvieron 27 combates, ocuparon 22 pueblos y despojaron al enemigo de 2,000 fusiles y 80,000 cartuchos. El 22 de enero de 1896 Maceo llegó a Mantua, el pueblo más occidental de Cuba, en la Provincia de Pinar del Río, para culminar una epopeya que muy pocos de sus compañeros de armas creían posible. Los 200,000 efectivos con que contaba en la Isla en ese momento el Ejército Español no fueron capaces de detener el coraje y el patriotismo de Maceo y su legión de predestinados. Su Invasión de Occidente constituyó una proeza que todavía ocupa un lugar destacado entre las campañas militares de todos los tiempos. Durante la invasión, Maceo libró más batallas y combatió contra más soldados que los enfrentados por héroes militares de la estatura de Simón Bolívar y José de San Martín en ese espacio de 90 días. De ahí su merecido calificativo de Titán de Bronce.
El año de 1896 lo pasa este guerrero magnífico hostigando al enemigo sin cuartel ni descanso. Está consciente de que para compensar su inferioridad en números y armamentos tiene que mantenerse en movimientos constante, tanto para sorprender a sus adversarios como para cultivar una aureola de hijo predilecto de los dioses por su capacidad para aparecer en varios lugares al mismo tiempo. En Pinar del Río se bate en Las Taironas, Paso Real y Candelaria. En febrero, pasa la Trocha del Mariel atraviesa La Habana y penetra en Matanzas para coordinar planes con Máximo Gómez. En marzo, regresa a La Habana, ataca Batabanó y toma Santa Cruz del Norte. Entre abril y junio, siembra el terror en una tropa realista de 17,000 soldados que inútilmente lo persiguen en Pinar del Río combatiendo en Cacarajícara, Consolación del Sur y San Gabriel de Lombillo. Es herido en Lomas de Tapia, pero se recupera en breve tiempo para combatir en Ceja del Negro y atacar a Artemisa en el mes de octubre. El guerrero que ya es una leyenda viva ha realizado esta hazaña al mando de 4,000 mambises famélicos, mal armados y muchos de ellos descalzos.
Con el cierre del año, Maceo y un puñado de miembros de su estado mayor burlan la Trocha de Mariel desafiando un mar embravecido y atravesando la bahía del mismo nombre al amparo de las sombras de la noche en una frágil embarcación. Penetra en la Provincia de La Habana con el propósito de atacar a Marianao para obligar a combatir al carnicero miserable y cobarde de Valeriano Weyler, quién hasta ahora no se había aventurado a salir de su madriguera en el Palacio de los Capitanes Generales. Precisamente en los menesteres de preparar esas operaciones se encontraba cuando fue sorprendido por una superior tropa española después de almorzar en el Potrero de San Pedro en compañía de 45 hombres de su escolta personal. Una bala le atravesó la mandíbula y se le alojó en el cráneo. Unos segundos antes había dicho al General José Miró Argenter, Jefe de su Estado Mayor, “esto va bien”. El nutrido fuego enemigo forzó la retirada de los pocos que habían escapado con vida. A su lado, defendiendo su cadáver, cayó Panchito Gómez Toro, hijo del Generalísimo, quién sólo unos meses antes había venido del exterior para ponerse a las órdenes del hombre que admiraba desde su niñez. En Maceo, la patria perdía uno de sus hijos más devotos, la guerra su mas brillante y valiente general y la República el militar con vocación civilista que, de haber vivido, pudo haber garantizado la estabilidad de nuestras instituciones políticas y evitado muchos contratiempos que vinieron con la independencia.
Y esto nos lleva de la mano a encontrarnos con un Maceo muy pocas veces explorado hasta el momento. Porque me temo que, muchas veces, nuestra admiración justificada por el héroe de Mal Tiempo, Cacarajícara y Sao del Indio o por el genio militar de la invasión nos ha cegado al punto de ser incapaces de reconocer al hombre detrás de la leyenda. Maceo el patriota que renunció a toda ambición personal para servir a la patria, el general que ponía su espada a las órdenes del poder civil, el cubano nacionalista que rechazó tanto el autonomismo como el anexionismo y el militar honorable que respetaba y hacia respetar la vida del adversario fuera del campo de batalla.
El patriota sin ambiciones brilla en todo su esplendor cuando después de la Protesta de Baragua, y a pesar de haber sido el líder del movimiento, apoya a Manuel Calvar como jefe del poder civil y acepta al General Vicente García como General en Jefe. Cuando pone como condición para su participación en la Guerra del 95 que Martí designe a Máximo Gómez como General en Jefe. Y cuando comunica a la Asamblea Constituyente de Jimaguayú en el 95 que no aceptara cargo alguno en el gobierno de la República en Armas. Que se limitará a servir a la patria como un soldado respetuoso de las leyes desde su cargo de Lugarteniente General, creado para él por su mentor Máximo Gómez.
El general no sólo respetuoso sino defensor incorruptible de las instituciones civiles se nos revela diáfano y enérgico cuando se enfrenta al infame intento de sublevación
de las Lagunas de Varona durante la Guerra de los Diez Años. De nada valieron los elogios que le dedicara o los privilegios que le ofreciera el golpista General Vicente García. Este hijo de Mariana Grajales no se vende por moneda alguna y no aspira a otra recompensa que a la satisfacción del deber cumplido. De igual manera se comporta cuando, pocos meses antes de su muerte y con el mérito de haber sido el arquitecto de la Invasión de Occidente, se le informa de un complot para destituir al Presidente Salvador Cisneros Betancourt y al General Máximo Gómez. A cambio de su cooperación, se le trata de sobornar con la oferta de investirlo con poderes absolutos tanto civiles como militares de la República en Armas. Maceo es tajante en su rechazo y los complotados se repliegan amedrentados ante el coraje y la integridad del Titán de Bronce.
Otra de las virtudes de este hombre polifacético fue la de entender que las naciones no se fundan únicamente a sangre, plomo y coraje. Que para perdurar como naciones libres sus habitantes tienen que compartir idioma, cultura, intereses, historia y, sobre todo, ejercer su voluntad soberana sin interferencias foráneas. Por eso Maceo el nacionalista se opuso tanto al autonomismo como al anexionismo. Cuando Antonio Zambrana, ilustre miembro de la Asamblea de Guáimaro y su amigo y apoderado en asuntos legales, levantó su copa durante un banquete español en Costa Rica para brindar por Alfonso XIII, Antonio Maceo le retiró la amistad. Para este hombre de acero aceptar la autonomía era un acto de cobardía. No podía haber términos medios y la única alternativa digna era “libertad o muerte”. O como le dijo en carta airada a José Dolores Poyo: “La libertad no se mendiga. Se conquista con el filo del machete.”
Y cuando en el curso de un debate un adversario le vaticinó que Cuba se convertiría un día en una estrella de la Unión Americana, Maceo abandonó su acostumbrado control y le contestó con toda la vehemencia de que es capaz quién se ha jugado la vida por sus ideales con esta frase lapidaria: “Esa sería la única forma en que mi espada estaría al lado de los españoles”.
Y fue precisamente uno de sus enemigos españoles quién salvó la vida gracias a los principios que guiaban la conducta de este guerrero sin miedo que podía ser al mismo tiempo fiero en el combate y eminentemente recto y honorable en el diálogo civilizado con un adversario. Cuando Maceo se enteró de la existencia de un complot para asesinar al Mariscal Arsenio Martínez Campos en el curso de la entrevista de los Mangos de Baragua, amenazó con dar muerte a cualquiera que se atreviera a atentar contra la vida del militar español. Martínez Campos arriesgaba su vida confiando en la palabra de Antonio Maceo y el hijo de Mariana había aprendido de su madre que un hombre sin honor no puede fundar pueblos ni proclamarse soldado de la libertad.
Después de este recorrido apresurado por la vida de este hombre excepcional, creo que no sería aventurado afirmar que seríamos muy pocos los cubanos que podríamos acercarnos a su genio como estratega militar o tendríamos el valor personal para imitar sus hazañas en el campo de batalla. Pero lo que si podríamos hacer y no lo hemos hecho hasta el momento en estos angustiosos cincuenta años de tiranía oprobiosa para los de allá y bochornoso peregrinaje para los de acá es imitar sus virtudes ciudadanas. Si no podemos ser generales gloriosos como el Maceo de la leyenda seamos por los menos ciudadanos virtuosos como Maceo el hombre, quién renunció muchas veces a la gloria personal por el bien de la empresa libertadora. El patriota para quien la libertad de Cuba era mas importante que cualquier prebenda o protagonismo y que en carta a su amigo el Dr. Eusebio Hernández escribió “Para redimir a Cuba es preciso que los hombres alejen de sí toda idea de predominio, así como toda pretensión de mando militar”. Para imitar a ese Maceo de la generosidad y el servicio no hace faltar valor para arriesgar la vida. Basta con la vergüenza para contribuir de mil maneras a la liberación de la patria. Y si ya somos tan indiferentes que no nos interesa Cuba, tengamos por lo menos la decencia de no sembrar la cizaña de la división compelidos por nuestro cáncer colectivo de la envidia, odioso vestigio de nuestra herencia española y vicio reconocido por un español del talento y la integridad de Don José Ortega y Gasset. En su obra “Viajes y Países”, aquel español universal manifestó: “El mayor defecto de los anglosajones es la hipocresía y el de los españoles es la envidia”.
Para concluir, me parece importante trazar un paralelo entre las gloriosas guerras por nuestra independencia de la Metrópolis Española y esta infructuosa y prolongada lucha por liberarnos de la presente tiranía. Una tiranía en que dos engendros diabólicos de un gallego que una vez combatió y perdió frente a nuestros mambises, se han dedicado por cincuenta años a emular el odio y el ensañamiento de Valeriano Weyler contra el pueblo de Cuba. Cuando comparamos ambos escenarios nos damos cuenta de que entre este 2008 y el 1895 hay al mismo tiempo diferencias y similitudes.
Como en 1895, luchamos contra un enemigo superior en números y en recursos.
Como en 1895, somos ignorados por un mundo indiferente y muchas veces hostil.
Como en 1895, estamos divididos por nuestros egoísmos y nuestros protagonismos.
Como en 1895, estamos física y mentalmente agotados por este largo camino de frustraciones y errores.
Como en 1895, la ancha brecha entre generaciones dificulta la comunicación y debilita la unidad de propósito.
Como en 1895, discrepamos tanto en cuanto a los métodos para conducir la lucha como en cuanto a las estructuras y procedimientos para edificar una nación de hombres libres sobre las ruinas de una tiranía.
Pero, a diferencia de 1895 y cuando buscamos una explicación para la prolongación de nuestra agonía nacional, la encontramos en nuestra orfandad de un liderazgo capaz de imitar las virtudes de un Maceo, un Martí o un Máximo Gómez. Hombres de distintas generaciones y métodos diferentes en la forma de conducir la lucha pero que supieron superar esas diferencias para concentrarse en la meta de liberar a Cuba.
Tenemos, sin embargo, una esperanza. La esperanza que surge del amor entrañable a la patria y de la dedicación obsesiva a su libertad que muestran minorías de predestinados que se niegan a rendirse ante la adversidad. Porque sólo una milagrosa y sublime obsesión puede explicar la asistencia de ustedes al acto de esta tarde para honrar la memoria del héroe inmarcesible e inspirarnos en el ejemplo de una leyenda que vive todavía a pesar de su muerte hace 112 años.
Solo una maravillosa, sublime y terca obsesión puede explicar que muchos de ustedes hayan renunciado esta tarde a la compañía familiar para venir a escuchar a un compatriota que sin soluciones milagrosas para nuestra tragedia y sin siquiera explicaciones para nuestra inercia viene a hablarles de una Cuba que solamente existe en nuestra memoria, en nuestro corazón y en nuestra esperanza.
Su asistencia a este acto es sin dudas un testimonio irrebatible de que, a pesar de los desengaños, los obstáculos y el cansancio, a muchos de nosotros nos resulta imposible abandonar la lucha. Porque nuestras fuerzas, mas que físicas, son generadas por una voluntad sobrenatural reservada para servir a la patria de nuestros amores y nuestras añoranzas. Ante esta sagrada expresión de patriotismo, vienen a mi mente las palabras de aquel místico que venció sin disparar una bala al Imperio Inglés y fundó una nación que es hoy ejemplo de prosperidad y de libertad. En un momento en que se debilitaba la voluntad de sus discípulos, Mahatma Gandhi los conminó a seguir adelante con estas palabras “Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Lo que sería inaceptable es tener que mirarles a los ojos y decirles que no tienen patria porque no nos hemos animado a pelear”.
MUCHAS GRACIAS
DISCURSO
DE ALFREDO M. CEPERO - SECRETARIO GENERAL PNDC
ACTO DE PALADINES 4-28-07
Congresista Lincoln Diaz Balart, miembros de nuestro Partido
Nacionalista Democrático de Cuba, amigos y benefactores del Partido,
representantes de organizaciones y partidos que comparten con nosotros
exilio y trabajo por la libertad de Cuba, compatriotas:
Confieso que me parece increíble que esta tarde nos encontremos en la
tercera entrega de nuestros galardones de Paladines de la Libertad y
Orden de Mérito Ciudadano. El tiempo pasa a un ritmo implacable y
constante, la patria espera por una libertad que nunca llega y nosotros
no podemos darnos los lujos casi criminales de la indiferencia, el
cansancio y la resignación. Todos ellos nos hacen complices de la
convivencia con la barbarie. Pero, volviendo al motivo que nos reune
esta tarde, los homenajeados de hoy han sido precedidos en la categoría
de Paladines de la Libertad por el Dr. Oscar Elías Biscet, la economista
Martha Beatriz Roque y el ex-presidente del Salvador Licenciado
Francisco Flores. En la categoría de Orden de Mérito Ciudadano han sido
precedidos por nuestra siempre querida y admirada Albita.
Esta
tarde tiene, sin embargo, dos características especiales. Primero, nos
reunimos embargados por la alegría de que uno de nuestros dos paladines
ha sido puesto en libertad después de cumplir una condena de 17 años de
un cautiverio inhumano, cruel y degradante que sólo tiene antecedentes
en el circo de los emperadores romanos y las cámaras de exterminio y
torturas de la Alemania de Hitler. Segundo, la lista de homenajeados de
esta tarde constituye un microcosmo del pueblo cubano en estos casi
cincuenta años de opresión y peregrinaje.
En
ellos encontramos, por ejemplo, numerosas diferencias de razas, de edad,
de niveles profesionales, de estatus económicos y de ambientes donde se
forjaron sus caracteres para desenvolverse en la vida. Nuestros dos
paladines, Victor Rolando Arroyo y Jorge Luís García Perez, uno es de
raza blanca y otro es de raza negra, uno pudo cursar estudios superiores
y el otro vió truncada su educación, uno entró a la cárcel a los 19 años
y el otro cuando ya era abuelo, uno era pobre y el otro de clase media.
Tambien encontramos diferencias entre nuestros galardonados con la Orden
de Mérito Ciudadano, el Congresista Federal Lincoln Diaz Balart y el
Presidente del Partido Popular Joven Cuba, Rafael Ernesto Avila Pérez.
Por ejemplo, uno es parte de una familia de políticos y el otro hijo de
un preso político, uno estudió en universidades de tres paises y el otro
fué expulsado de la universidad por sus convicciones políticas, uno
creció sin grandes necesidades y el otro agobiado por las privaciones,
uno aprendió sobre democracia por experiencia y el otro defiende la
democracia por intuición. Pero todos, absolutamento todos, han
respondido presente al llamado de la patria en su hora de angustias,
opresión y martirio. Ninguno ha podido escapar al hechizo de aquella
isla cautivadora y musical que ha acompañado a unos en las lúgubres
mazmorras comunistas y a otros por los caminos sin brújulas de un exilio
que no se resigna a vivir alejado de la patria. Esta es la prueba
irrefutable de que, al igual que ayer éramos un sólo pueblo, hoy
seguimos siendo un sólo pueblo y un sólo pueblo seremos a la hora de
trabajar por la libertad, la prosperidad y la felicidad del pueblo de
Cuba.
Sin
embargo, debemos reconocer que muchas veces nos faltan direccion y
propósito en nuestra lucha. Todos estamos conscientes de que los últimos
nueve meses han sido una mezcla de esperanza y frustración ante la
renuencia del tirano a reunirse con el diablo. Sin embargo, la salud de
ese personaje no debe ser motivo de preocupación porque su muerte no
cambiaría el destino de Cuba mientras la tiranía siga en control del
pais. Nuestra lucha no debe ser contra una persona sino contra un
régimen y todos sus alabarderos. Ademas, el sentido común nos dice que
no debemos preocuparnos por las cosas sobre las que no tenemos control.
Solo Dios tiene el poder de determinar el momento de la desaparición del
sátrapa. Nosotros debemos concentrar nuestras energías en las cosas
sobre las cuales tenemos control.
Por
ejemplo, poner nuestras energías en la lucha contra esos tres enemigos
formidables que son la INDIFERENCIA, EL CANSANCIO y la RESIGNACION. Esos
tres enemigos pueden ser vencidos con nuestro coraje, nuestro amor a
Cuba y nuestra constancia...Cuando cayó el muro de Berlín, dijimos se
acabó la tiranía de Cuba... Cuando no se acabó echamos manos a las
excusas del CANSANCIO de los muchos años de lucha, a la INDIFERENCIA de
nuestros aliados en Washington y a lo que muchos en el exilio
calificamos como la RESIGNACION de nuestros hermanos en Cuba. El 31 de
julio del año pasado, experimentamos la misma euforia que a la caída del
Muro de Berlín pero con el pasar de los días, las semanas y los meses
nos hemos sumergido en el mismo letargo paralizante y bochornoso.
Todos
esos sentimientos de frustración son comprensibles en un pueblo que ha
sufrido tanto y por tanto tiempo, pero no son una opción para un pueblo
de la estirpe de Martí, de Maceo, de Guiteras, de Boitel, de Echeverría,
de Tapia Ruano, de Antunez, de Arroyo y de Biscet. Para un pueblo con
este abolengo de patriotismo sólo queda la opción de seguir trabajando
por la libertad de Cuba.
Es
obvio que la mayoría de nosotros hemos pasado la etapa en nuestras vidas
en que podíamos agarrar un rifle para luchar por la libertad de Cuba.
Somos muy pocos los que estamos hechos del acero del viejo Máximo Gómez
o del Ingeniero Ernestino Abreu, aquí entre nosotros, quién a los 70
años dejó la seguridad del exilio y se infiltró en la isla para combatir
con las armas al tirano en su propia madriguera. Pero no me diga nadie
que, por ello, nosotros carecemos de medios y de formas para contribuir
a acelerar la transición a una nación libre, soberana, democrática,
justa y próspera donde todos sus hijos tengan un lugar igualitario en el
banquete de la patria.
Podemos, por ejemplo, apoyar como estamos haciendo esta tarde, tanto con
estímulos morales como con recursos económicos, a los opositores que se
juegan la vida todos los dias.
Podemos demandar ante Washington, y ante todos los gobiernos del mundo
que hagan una labor más enérgica para lograr la inmediata libertad para
todos los presos políticos.
Podemos expresar sin bochorno ni temor nuestra solidaridad con quienes
yo califico de nuestros presos olvidados. Hombres a quienes se les ha
puesto la etiqueta de terroristas a los efectos de paralizar a un exilio
ya de por sí cojeando despues de tantos años de frustración e
infortunio. Santiago Alvarez, Luís Posada, y Osvaldo Mitat son
terroristas para el tirano y para la prensa parcializada y comprometida
con la izquierda de nuestros días. Una prensa que odia tanto a Cristo
como a la democracia porque ambos liberan al ciudadano de la tutela del
estado parásito y totalitario. Para nosotros estos tres cubanos son
patriotas de la estirpe de nuestros mambises.
Y como
mis amigos saben que me cuesta mucho trabajo escaparme del hechizo de
la poesía quiero cerrar con los versos que escribió aquel mantancero
apasionado y sensible que fué Bonyfacio Byrne cuando divisó desde el
barco en que regresaba del destierro en los Estados Unidos nuestra
enseña nacional ondenado en el Castillo del Morro. Como Byrne nosotros
veremos muy pronto nuestra bandera ondear de un extremo a otro de
nuestra isla liberada de la opresión y el odio, y como él diremos: “Si
deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algun día, nuestros
muertos alzando los brazos la sabrán defender todavia.”
Jorge Luís García Pérez (Antunez)
Jorge
Luís García Pérez (Antunez) ha pasado literalmente la mitad de su vida
en la cárcel. A los 19 años de edad fué condenado a 17 años de prisión
que se cumplen precisamente este año sin que hasta ahora existan
indicios de que será puesto en libertad. Es uno de los 300 presos
políticos que sufren violencia, torturas y humillaciones de un régimen
represivo que no permite que la Cruz Roja Internacional visite sus
instalaciones carcelarias.
Fué
condenado por el delito ostensible de oponerse al régimen totalitario y
exigir a gritos libertad para el pueblo cubano. Pero su mayor e
imperdonable delito ante los ojos de la tiranía es ser un cubano negro
que, con su rebeldía y su coraje, echa por el suelo la propaganda
demagógica de un gobierno que ha justificado sus desmanes argumentando
que defiende los derechos de los negros y los menesterosos. Asimismo, su
conducta de desafío ante los tratos crueles y degradantes a que ha sido
sometido ha exacerbado sin dudas la crueldad de sus carceleros.
Al
igual que sus compañeros de prisión, Antunez ha sido también víctima de
la indiferencia de un mundo saturado por la propaganda de una prensa
parcializada a favor del populismo tercermundista y en contra de las
naciones de un primer mundo donde prevalece la libre empresa. Pero no
quepa dudas de que su ejemplo de patriotismo y coraje es un faro que nos
señala el camino y un acicate que nos conmina a apurar el paso hacia la
meta añorada de la libertad y la democracia para nuestra patria.
Victor Rolando Arroyo Carmona
Victor
Rolando Arroyo Carmona es Director de la Unión de Periodistas y
Escritores Cubanos Independientes (UPECI) y también dirigía una de las
bibliotecas más importantes de Cuba (de la red del Proyecto Varela) con
cerca de 5,000 volúmenes. Este cubano vertical ha sido encarcelado en
tres ocasiones. La primera en 1996 por la publicación no autorizada de
“El Tabaco”,un análisis crítico de los métodos del cultivo del tabaco en
su nativa Pinar del Río, cuna de los célebres “habanos”.La segunda el 14
de febrero del 2000, en que fué condenado a una pena de seis meses por
el supuesto delito de “acaparar bienes del estado”, (figura jurídica en
desuso tras la dolarización de la economía en 1998.)
En
efecto, en esa oportunidad Arroyo había comprado en los almacenes que
cobran en divisas en Pinar del Río, juguetes que iba a distribuir entre
los niños pobres de la ciudad en el marco del proyecto “Reyes Magos del
Milenio”. Dicho proyecto fué una inciativa del exilio cubano para
recuperar en la isla la tradicional celebración de los Reyes Magos. Los
juguetes confiscados nunca le fueron devueltos.
En la
actualidad cumple una condena de 26 años que le fué impuesta el 4 de
abril del 2003 como integrante del Grupo de los 75 que fué encarcelado
durante la Primavera Negra de ese año fatídico. Para verlo, en las
contadas ocasiones en que le conceden visitas, su esposa Elsa González
Padrón tiene que viajar 1074 kilómetros entre la ciudad de Pinar del Río
y el Combinado de Guantánamo al otro extremo de la isla.
Rafael Ernesto Avila Pérez
Rafael
Ernesto Avila Pérez, nació en La Habana el 6 de agosto de 1975.Graduado
de Bachiller no pudo terminar sus estudios universitarios al ser
expulsado de la Universidad por “problemas ideológicos”. En 1999 fundó
con otros jóvenes cristianos el Movimiento Joven Cuba, que en el 2001 se
transformó en el Partido Popular Joven Cuba del que es su presidente
actual. En estos momentos estudia Ciencias Teológicas Pastorales en el
Instituto de Ciencias Religiosas “Padre Félix Varela”. Desde muy
temprana edad, fué víctima de discriminación y acoso por ser hijo de un
cubano valiente que pagó con la cárcel su oposición a la tiranía
comunista. Y es precisamente en la penuria y la hostilidad donde se
forjan los caracteres fuertes, las mentes inquisitivas y los espíritus
rebeldes. Todas esas características, matizadas por sus acendradas
convicciones religiosas, coinciden en este joven que será sin dudas un
factor influyente en la construcción de una Cuba soberana, libre y
justa.
En sus
primeras declaraciones, el PPJC se impuso como misión: “ser la
alternativa política de centro; con una filosofía humanista inspirada en
los valores de la democracia cristiana , orientándonos para confirmar
una futura sociedad democrática comprometida con la justicia social, el
bién común y la solidaridad humana”. Y con motivo del traspaso de
poderes de un tirano a otro el 31 de julio del año pasado, el PPJC
emitió una declaración donde afirma en forma directa e inequívoca: “ Nos
oponemos a cambios cosméticos que den una fachada ‘semi-democrática’ a
este gobierno o un gobierno de sucesión. Tampoco creemos en un regreso
al pasado.”
LINCOLN DIAZ BALART
Haciendo honor al refrán de: “Lo que se hereda no se hurta”, Lincoln
Diaz Balart ha dedicado más de 20 años de su vida todavía joven al
servicio de sus conciudadanos tanto cubanos como norteamericanos. Nacido
y formado en el seno de una familia cuya vocación de servicio ciudadano
se remonta a más de tres generaciones, Lincoln ha utilizado sus
conocimientos jurídicos y sus habilidades dialecticas y oratorias para
defender las instituciones de su patria adoptiva y abogar por la
libertad y la democracia para su patria de orígen.
Su
educación tiene matices de universalidad adquiridos en instituciones
norteamericanas, españolas e inglesas. Es por lo tanto un hombre del
siglo XXI con un enfoque global de los problemas del mundo. Pero cuando
habla de Cuba y de su tragedia su voz transmite la vehemencia de los
patricios de nuestra independencia. Esa militancia cubana ha tenido
muchas veces un costo político que Lincoln ha estado siempre dispuesto a
pagar.
Esa
carrera política comenzó precisamente en 1986 con su elección como
Represetante Estatal en Tallahassee, su elección al Senado Estatal en
1989 y finalmente su eleccion a la Cámara de Represetantes en Washington
en 1992, donde es miembro del influyente Comité de Reglamento donde se
determinan los proyectos de leyes que serán sometidos al pleno de ese
organismo. Entre sus mayores logros como congresista se encuentra el
haber redactado parte de la legislación que fortaleció el embargo de
Estados Unidos contra la tiranía cubana.
DISCURSO
DE ALFREDO M. CEPERO - SECRETARIO GENERAL PNDC
ACTO DE PALADINES 4-12-08
General Raúl Isaías Baduel, distante por la fuerza de la intimidación pero presente por su vocación a la libertad.
Sr. Miguel Sigler Amaya, hijo entrañable y representante de Gloria Amaya González
Sr. Manuel Vázquez Portal, hermano de cautiverio y representante de Héctor Maseda Gutiérrez
Funcionarios electos que nos acompañan esta tarde
Directores y miembros del Partido Nacionalista Democrático de Cuba
Dirigentes de organizaciones hermanas en la lucha por la libertad de Cuba.
Miembros de la prensa
Venezolanos y venezolanas que nos honran y estimulan con su presencia
Cubanos y cubanas con quienes compartimos la carga, el camino y la batalla.
Desde muy pequeño mi madre me enseñó que la justicia, como la caridad, empieza por casa. Comienzo, por lo tanto, agradeciendo ante ustedes el apoyo y la entrega a la causa de la libertad de nuestra patria de la persona con quién el próximo mes de mayo habré compartido 43 años de sincronizar alegrías y penas, éxitos y fracasos, angustias y esperanzas: Mi esposa Conchita Fernádez Planas. Gracias Conchita.
Tambien quiero agradecer la cooperación de otra mujer que no es parte de mi casa pero si de mi familia patriotica. Esa periodista con mayúscula y abanderada de la lucha por la libertad de Cuba que es Ninoska Perez-Castellón, quien ha desempeñado un papel destacado en todos nuestros actos de Paladines de la Libertad. Gracias Ninoska.
Pero volviendo a Conchita, para ella y para mi es un honor y un orgullo darles la bienvenida a esta cuarta entrega de nuestros galardones de Paladines de la Libertad. Un premio instituido por nuestro PARTIDO NACIONALISTA DEMOCRATICO DE CUBA para honrar a aquellas personas que, independientemente de su nacionalidad, se hayan destacado en la defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos en cualquier parte del mundo. Este es un acto pletórico de significado patriótico y de mérito ciudadano. No se ha financiado con aportaciones de grandes fundaciones ni dádivas gubernamentales. Todos sus gastos, incluyendo la dotación destinada a los galardonados dentro de Cuba, han sido sufragados con fondos privados y ganados a base de sudor y esfuerzo por una comunidad que salió al exilio en busca de libertad y encontró por añadidura la prosperidad que no buscaba pero que le ha permitido mitigar las necesidades de muchos de nuestros hermanos dentro de Cuba. Una comunidad que hace patria mas con hechos que con palabras y que ha aprendido finalmente que todos tenemos la responsabilidad compartida de ser guardianes de nuestra libertad. Una comunidad integrada por hombres y mujeres que ni olvidan ni se rinden como Armando Laviña y Carlos Planas, como Elpidio Nuñez y Diego Suarez, como Pepe Cancio y Remberto Bastanzuri, como Luís Chiappy y Emiliano Herrán. En una tarde como esta no podemos por menos que quedar convencidos de que Dios es grande, misericordioso y justiciero. Al menos así lo ha sido con este exilio cubano. Ustedes son los verdaderos héroes de esta jornada.
Y precisamente para honrar a tres héroes nos hemos reunido esta tarde. Porque no es concebible heroísmo mas grande que el de quien arriesga la vida del fruto de sus entrañas para defender la libertad de la patria, la dignidad de su pueblo y el derecho de sus ciudadanos a vivir en democracia. La única mujer en la historia, según los archivos de amnistía internacional, en padecer el dolor desgarrador de tener tres hijos calificados al mismo tiempo como presos de conciencia. De solo pronunciar su nombre me tiemblan los labios. Esa mujer, simbiosis de Agustina de Aragón y de Mariana Grajales, mandando a sus hijos a la vanguardia y retando a la tiranía al alcance de sus temidas garras, se llama Gloria Amaya González, madre de patriotas cubanos de Maisí a San Antonio y madre de la patria nueva.
El otro héroe homenajeado esta tarde es el Ingeniero Héctor Maseda Gutiérrez. Un científico, un erudito y un intelectual que muy bien pudo medrar sirviendo a la tiranía con solo acallar la voz de su conciencia. Pero hombres de su carácter entero, su integridad moral y su sensibilidad espiritual no pueden jamás callar la voz de su conciencia y prefieren pagar el alto precio de ser confinados a celdas pestilentes y ser sometidos a torturas inhumanas y degradantes. Por eso Héctor es esta tarde un rehén de la tiranía comunista de Cuba. Como lo son también nuestros galardonados en años anteriores: el Dr. Oscar Elías Biscet, el periodista Víctor Rolando Arroyo, el activista Jorge Luís García Pérez y la economista Martha Beatriz Roque.
El otro héroe a quien rendimos tributo no ha podido acompañarnos esta tarde porque la maquinaria de difamación y persecución diseñada en La Habana y aplicada en Caracas lo ha sometido a una persecución implacable. En unos minutos escucharemos los detalles en su propia voz. Este hombre no es hijo de Martí sino de Bolívar. Pero así como la espada del Libertador abrió caminos de libertad para cinco republicas americanas, la voluntad de servicio de este hombre no reconoce fronteras a la hora de servir a la causa de la democracia para su patria, que muy bien podría redundar en la democracia para otras naciones americanas ahogadas y asediadas por la tiranía. Ya en dos ocasiones, en 1992 y en el 2002, este militar de hablar pausado, carácter afable y vocación democrática, decidió honrar la constitución antes que unirse a uno de nuestros endémicos golpes de estado que han hecho de nuestro continente el basurero de la democracia en el mundo. Se negó a formar filas en el golpe contra Carlos Andrés Pérez en 1992 y cuando restauró en el poder a Hugo Chávez en el 2002 lo hizo para que se respetara el mandato del pueblo de Venezuela que lo había elevado a su alta magistratura en unas elecciones transparentes y democráticas. En ambos casos, como militar honorable, acató y defendió la Constitución de Venezuela. Toda otra interpretación es producto de las pasiones que por desgracia envenenan nuestros procesos políticos.
Muy pronto el militar con vocación democrática se convertiría en militante de la democracia cuando, como dirigente político, se opuso al referedum de prolongación de poderes en noviembre del año pasado. Por eso, al igual que hace dos años saludamos a nuestro amigo salvadoreño, el ex presidente Francisco Flores, esta tarde extendemos nuestro brazo tan ancho y calido como El Caribe, que nos separa y nos une, para saludar con orgullo y sentimientos realmente fraternos a nuestro amigo venezolano el General Raúl Isaías Baduel.
Tienen, por otra parte, estos actos de Paladines de la Libertad mucho de esperanza y de augurio. Demuestran que, aún dentro de un panorama político continental minado por la corrupción, contaminado por el neo-populismo y ahogado por el totalitarismo, es posible encontrar hombres y mujeres dispuestos a sacrificar vida, bienestar y seguridad familiar en la defensa de la libertad y de la democracia. Estos ejemplos alimentan además nuestra esperanza de que los pueblos de Cuba, de Venezuela, de Nicaragua, de Bolivia, del Ecuador y de otros países que harían muy larga esta lista hayamos aprendido que nuestras respectivas pesadillas nacionales no son otra cosa que el resultado de nuestros egoísmos, nuestras improvisaciones, nuestras arrogancias, nuestras envidias y nuestra indiferencias ante los asuntos públicos. Pero como soy un optimista incurable y perseverante, estoy convencido de que las penurias y los sufrimientos de todos estos años nos han hecho mas fuertes, mas sabios y mas maduros para emprender con meta definida, rumbo fijo y mano firme el viaje azaroso pero fascinante hacia la libertad y la democracia. MUCHAS GRACIAS. (4-12-08)
GLORIA AMAYA GONZALEZ
CARTA DE GLORIA AMAYA GONZALEZ
Pedro Betancourt, Matanzas, Cuba, 31 de enero de 2008
Sr. Alfredo M. Cepero, Secretario General
Junta de Directores del PNDC
Miami, Florida, EE.UU.